lunes, 7 de enero de 2013

Hipotecados y desahuciados

 

La  lenta ola, tsunámica, de la crisis ha ido dejando en la playa muertos y heridos sociales, hipotecados  y... deshauciados. Los médicos desahucian a los enfermos cuando consideran que su propio saber y sus técnicas  ya no sirven para atrasar la llegada de la muerte y los bancos, apoyados eficientemente por el sistema judicial, desahucian a sus clientes cuando considera que están muertos socialmente pues no pueden hacer frente a los pagos de la hipoteca, como resultado de la pérdida de su puesto de trabajo. 

Deshauciar es "quitar a uno toda esperanza de conseguir lo que desea". Dante Alighieri, mucho antes de la crisis de las hipotecas,  puso en el pórtico de entrada a su infierno literario ¡Oh, vosotros que entráis, abandonad toda esperanza!" Esta frase debería estar en las puertas de todas las oficinas bancarias, por ley.

En la Roma antigua los campesinos movilizados en las guerras imperiales cuando volvían se encontraban con sus pequeñas propiedades agrícolas sin trabajar y, por supuesto, con las cosechas perdidas. Se veían obligados a pedir préstamos para sobrevivir y volver a sembrar, normalmente a aquellos de sus vecinos más ricos ofreciendo como garantía su casa y su tierra. Es decir, se hipotecaban, quedando así "anexados" (este tipo de contrato se llamaba nexum)  Como hoy, muchos incumplían los plazos para devolver el capital y perdían su tierra. Se veían obligados a hacer prestaciones en trabajo a su acreedor por los intereses, que así aumentaba su mano de obra, con lo que algunos iban siendo cada vez más ricos y acumulaban más tierras.¿Os suena de algo?. Es decir, el deudor perdía su libertad  compensando al acreedor con su fuerza de trabajo en una situación semejante a la esclavitud, además de perder su tierra. Vemos que la hipoteca ha estado siempre asociada a alguna forma de pérdida de libertad, de esclavitud, hasta hoy.

No obstante, generalmente (no siempre) la historia nos muestra que cuando muchos sufren una situación de injusticia aumentan las probabilidades de rebelión contra las causas y los causantes de ella. En esa Roma imperialista emergieron luchas por la condonación de las deudas a lo largo de los siglos V y IV  A.C. que forzaron el desarrollo de formas de deudas menos esclavistas. Pero el concepto y la práctica de la hipoteca ha persistido hasta nuestros días por la mediación del sistema financiero que  ha complejizado, sofisticado y estetizado la usura.

Las actuales plataformas de afectados por las hipotecas son los herederos de esas luchas perdidas en los recovecos de la historia. Consituyen la rebelión contra el nexum, contra la servidumbre a una de las mil formas de dominio del capital, contra el esclavismo.


domingo, 30 de diciembre de 2012

Arrugas


Miro mis manos y me sorprenden sus arrugas. No deberían sorprenderme porque soy un cincuentón avanzado, sin embargo lo hago pues son arrugas que no veo con esa intensidad en mi rostro en el espejo, mi reserva de identidad cotidiana. Ergo, me miro poco las manos, símbolos del "hacer" y, a lo mejor, demasiado el ombligo, símbolo solipsista.

Las arrugas de la piel humana tienen mala fama: existe una industria destinada a luchar contra ellas que fabrica toda clase de inútiles ungüentos, incapaces de detener la entropía de la vida. Hace unas décadas Adolfo Dominguez las reivindicó para la ropa. El eslogan "La arruga es bella" acompañó nuestros años de la "Movida" y del disseny, cuando España parecía, por fin ser europea, rubia y de ojos azules."Cuando fuimos los mejores " cantaría después el inefable Loquillo.Luego llegó la lenta decadencia del imperio de las ilusiones hasta hoy, tiempos abúlicos, ansiosos y menesterosos.

Una arruga es "un pliegue de la piel que puede ser provocado por distintos factores pero principalmente por la edad. Por extensión, cualquier pliegue en una superficie flexible". Las arrugas son surcos que el tiempo dibuja sin nuestro consentimiento, en la epidermis y en las profundidades también. Los años nos hacen rugosos, asperos, con demasiados relieves y sinuosidades. Pero para salvarnos existen las arrugas de la risa,  arrugas felices y vitales. Probablemente, son pocas, muy pocas, pero se han quedado allí  tal vez para recordarnos que en realidad nunca hemos sido ni seremos los mejores sino que más bien somos lo que hemos podido ser riéndonos de nosotros mismos.

sábado, 15 de diciembre de 2012

Mario, el pastor

Mario se abriga porque en la Sierra madrileña ahora hace un frío del carajo, aunque no es imprescindible que los grajos aparezcan por algún lado, y sale a acompañar a sus ovejas por las laderas de unos montes hirsutos y cenicientos. Yo acompaño al acompañante y también me abrigo,  preparándome para caminar unas horas de quietud bajo un sol invernal que lucha contra el incansable viento serrano. Aquí hay poesía a la espera del poema y del poeta que lo escriba.

Las ovejas son seres extraños, gregarios hasta el exceso. Son máquinas de comer, instintivas y sensoriales. Nacen para reproducirse, como nosotros, los monos desnudos, sólo que ellas no lo saben. Nosotros lo sabemos pero eso no nos salva de la estupidez. Mario me dice que este gregarismo atrae a los corzos, que él ha visto durmiendo en medio del rebaño de ovejas. Todos, al parecer, necesitamos el calorcito de la manada, o de la tribu, para paliar por un momento la soledad que, aunque la busquemos, no deja de parecernos, a veces, excesiva.

A Mario le gusta este bosque que ha ido creciendo de manera espontánea, sin que sea necesario una plantación de árboles con diseño ingenieril y objetivos de mercado. Mario prefiere estos robles retorcidos, disímiles y quejumbrosos,  a los árboles rectos, alineados y alienados, que le enseñaron a plantar y a industrializar durante su formación forestal.

En sus diarias caminatas junto a su rebaño alguna vez, me cuenta, se ha encontrado con cazadores, esta subespecie humana con aspecto contemporáneo y ética neolítica. Dice le gustaría gritarles que su trabajo como pastor es eso, un trabajo, mientras que lo que ellos hacen es una diversión de fin de semana. A mí también.

Mario es una buena persona. Las buenas personas se distinguen de las malas por sus actos y su mirada. La mirada de Mario y sus actos no son equívocos. Mario, por ahora, es pastor de ovejas, a lo mejor quiere ser pastor de almas o su destino sea ese sin que él lo busque.


viernes, 12 de octubre de 2012

Saberes ausentes y probabilidad de esperanza

 

En Madarcos, pueblo serrano de la Comunidad de Madrid, este pasado fin de semana se realizó una jornada de "encuentro y recuperación de tradiciones" ("Madarcos ayer y hoy"). Fue un día de fiesta, masiva y solidaria. Este amanuense asistió como voyeur antropológico y porque su hija Andrea forma parte de ese grupo de locos que se resiste a que Madarcos y otros pueblos desaparezcan de la memoria colectiva, contribuyendo con su trabajo y cariño a la activación económica y cultural del lugar.

Durante el día del encuentro se realizaron talleres, exposiciones y actuaciones, la mayoría girando en torno a prácticas y objetos vinculados la tradición de la zona. La miel, el pan, el cuero, los tejidos, los instrumentos musicales y de labranza junto con la respostería tradicional y los bailes, fueron protagonistas de un encuentro que se extendió hasta altas horas de la noche.

Boaventura de Sousa Santos, lúcido sociólogo portugués, defiende una "Sociología de las ausencias". Constatando que la experiencia social en todo el mundo es mucho más amplia que la tradición científica, filosófica, tecnológica, industrial etc. dominante y que esta riqueza social está siendo desperdiciada, propone una "Sociología de las emergencias" encaminada a combatir ese avasallamiento cultural. Constata que lo que no existe es, en verdad, "activamente producido como no existente"  y que es necesario transformar las ausencias en presencias. "Hay producción de inexistencias siempre que una identidad dada es descalificada y tornada invisible, innintelegible o descartable", afirma.

No es fácil la recuperación de saberes y formas de hacer que los discursos y prácticas hegemónicas han dejado en los márgenes de la historia. Pero tampoco es fácil no caer en el folklorismo y el tradicionalismo reaccionario. La recuperación tiene sentido si conecta con prácticas actuales y  ayuda a proyectarlas hacia adelante pues, de lo contrario, puede ser sólo una simple añoranza de un pasado idealizado y servir para dar argumentos a los siempre dispuestos a restituir supuestas identidades atávicas.

Por eso, la "Sociología de las emergencias" tiene valor si consiste en una "ampliación simbólica de los saberes, prácticas y agentes de modo que se identifiquen en ellas las tendencias de futuro (...) sobre las cuales es posible actuar para maximizar la probabilidad de esperanza en relación a la probabilidad de frustración". La "recuperación" es, de esta manera, una apuesta de futuro, no la ingenua nostalgia de un pasado perdido en los recovecos de la historia. Es una forma de imaginación colectiva que "implica conocer las condiciones de posibilidad de la esperanza y definir principios de acción que promuevan la realización de esas condiciones". Creo que las buenas gentes de Mardarcos están en este camino.

jueves, 27 de septiembre de 2012

Daño psicosocial y tristeza

Por daño piscosocial se entiende, entre otras cosas, los efectos que situaciones sociales traumáticas tienen sobre los individuos. Las guerras o las dictaduras son ejemplos de escenarios sociales donde las subjetividades quedan heridas, fracturadas o sencillamente rotas,  irremediablemente. Los bombardeos sobre la población civil o una política de tortura sistemática sobre ella dejan sus huellas de horror en la subjetividad profunda de los individuos.

A diferencia de los traumas sociales derivados de catástrofes naturales,  los conflictos de este tipo expresan la ruptura del lazo social, del vínculo con el Otro, ya sea el Otro político, étnico o cultural. Otro, como tú, tu semejante, que de pronto muestra todo los signos y las conductas del extraño, del diferente, te ha infringido la herida. Por eso, no hay daño más doloroso, más "entrañable", es decir, el que hiere las entrañas, que el producido por el, hasta ahora, cercano, aquél en el que confiabas. El militar torturado por sus propios compañeros de armas o el habitante de un barrio que es atacado por los vecinos con quienes hasta ese momento connvivía tranquilamente (caso de la ex-Yugoeslavia) viven un doble dolor: el de la herida en sí misma, física o  psicológica,  y el de reconocer con estupor la proximidad del causante del daño.Lo que se ha roto es el vínculo social en su dimensión más profunda. La tristeza sin duda es uno de los sentimientos que quedan después del ruido de las explosiones y el grito apagado en las lúgubres habitaciones de la picana eléctrica.

Pero también una repentina, aunque no por eso menos intuida, crisis económica de agónico desarrollo, bombardean y torturan a los sujetos."No sabemos, no confiamos, no esperamos" dice Vivente Verdú en su artículo "El oráculo de la tristeza". y agrega:  "Una ancha y hosca manta gris se ha extendido gradualmente sobre estos años de la Gran Crisis sobre el alma entera de la población". No saber, desconfianza y ausencia de expectativas son los resultados de unas agresiones silenciosas y cínicas, pero que aquí, a diferencia de los ejemplos anteriores, no son hechas por un Otro concreto, identificable;  un Otro con rostro, que pueda ser distinguido con claridad. "Capitalismo", "banca", "mercados", "rescates", "primas de riesgo" etc. son significantes con los que intentamos estabilizar o fijar, nombrándolos, a posibles Otros. Pero estas realidades son camaleónicas, se mimetizan entre sí y sólo muestran parcialidades e intermitencias de su poder y de la agresión que infringen. Por eso, pasamos del reino del miedo (a algo conocido) al reino de la angustia (frente algo que desconocemos). Por eso la "ancha y hosca mancha gris" se abalanza sobre el alma colectiva.


miércoles, 19 de septiembre de 2012

Hijos

Los hijos, contra la opinión común y las evidencias de la biología, nacen cuando ellos quieren. Irrumpen en la vida de un hombre cuando todavía era sólo hijo de otros. Y desde ese momento uno comienza  a ser, además, padre: licenciatura sin titulo pero con infinitos exámenes de acceso. Y aquí no hay Master que valga. Es decir, llegan cuando de la vida se sabe más bien poco. Pasan los años, seguimos sin saber mucho y continuamos siendo hijos, pero, por lo menos, algo hemos aprendido a leer,  a través de las cicatrices dibujadas sobre el cuerpo y el alma, en el mapa que muestra los caminos y las bifurcaciones en las que acertamos y en las que nos equivocamos,

Lo que un padre le puede enseñar a los hijos queda empequeñecido en comparación a lo que aprende de ellos. Un intercambio desigual con quienes, en algún  momento demasiado efímero, fueron "locos bajitos" y con los cuales ahora nos cruzamos en senderos que se les abren a casi todas las posibilidades cuando a nosotros se nos han cerrado muchas.

La etimología, siempre sabia ella, relaciona "hijo" con feliz y también con fecundo. Una fecundidad feliz, son entonces.  Un hombre, a los hijos no los busca; más bien los encuentra en el camino vital así como ellos nos encuentran a nosotros en el propio. Si todo sale más o menos bien, el encuentro ha sido entonces feliz y fecundo y entonces uno se puede congratular por haber hecho las cosas con algo de acierto. Aquí por lo menos, que no es poca cosa.


Andrea y Pablo han sido y son  mi fecundidad feliz.

martes, 11 de septiembre de 2012

Allende y mi padre


 A mis hijos


Mi padre, funcionario del Senado de la República de Chile, tenía una buena relación profesional con el Senador Salvador Allende Gossens. Después del triunfo de la Unidad Popular fueron a visitarlo y a felicitarlo él y otros compañeros de trabajo a su casa de la calle Guardia Vieja. Recuerdo haber visto unas fotos que daban testimonio del encuentro. Seguramente, esa mañana y tarde del 11 de septiembre de 1973  fueron quemadas junto a libros, discos y todo tipo de documentos que pudieran delatar la vinculación de mi padre y, por extensión de nuestra familia, con la masacrada Unidad Popular. Le ayudé en ese triste y angustiado proceso de borrar los signos externos de una identidad política que a ambos nos enorgullecía. Descubrimos juntos lo lento que es deshacerse de un libro de Marx rompiendo sus hojas a trocitos echándolas por el váter. También descubrimos que los LP de Quilapayún tardaban una eternidad en ser consumidos por el fuego y que la humareda que echaban fácilmente nos delataría. Algunos años más tarde, me confesó que de lo que más se arrepentía era de haber quemado una carta personal de Allende dirigida a él felicitándole por un trabajo realizado.

La dictadura se mostró pródiga en eufemismos: al golpe de Estado le llamó "pronunciamiento militar" y al toque de queda "restricción a los desplazamientos nocturnos". "Exonerado" era el eufemismo que designaba a quienes se echaba del trabajo. Mi padre fue uno de ellos e ingresó en la lista negra de los que no podían trabajar en el sector público lo que para él, funcionario de carrera, significó su muerte profesional y, con el paso del tiempo, su muerte social y existencial. No fue hecho prisionero y enviado al Estadio Nacional como algunos de sus conocidos y amigos. Conociéndolo, y sabiendo el horror que se vivió allí, tengo la seguridad de que no habría resistido. Vivió siempre con la contradicción por la suerte de haberse salvado y la culpa por no haber compartido el destino de sus compañeros.

Mi padre, como muchos otros, era fundamentalmente "allendista", es decir, admiraba a un líder que, sin ser un caudillo, era carismático y valiente como su inmolación posterior lo expresó con rotundidad. Ambos eran "pequeños burgueses", como los definía la vulgata marxista, que creían en la redistribución de la riqueza, la nacionalización de las materias primas y, en general, en una vida más digna para todos. Nuestra casa y familia eran una de las  excepciones en una clase media nacional principalmente de derechas.

Mi padre, como muchos otros, lloró cuando esa mañana la radio golpista difundió la noticia de la muerte de Salvador Allende. Otros, muchos también, la celebraron con champán. Yo los lloro a los dos cada 11 de septiembre.

Dicen que uno nunca deja de ser lo que fue en el patio del colegio. Para tantos de mi generación, nunca hemos dejado de ser, además, los mismos adolescentes o casi niños asustados que vimos a los aviones sanguinarios lanzar sus proyectiles de odio sobre  la historia común del país para que sus amos refundaran el capitalismo salvaje. Todo lo que hemos vivido después ha sido un eufemismo de la muerte.

lunes, 10 de septiembre de 2012

Proyectos y deseos

Josep Ramoneda ha  escrito un interesante artículo: "La importancia del proyecto político".  En él explica la subida del independentismo catalán por la ausencia de otros proyectos políticos motivadores que ayuden a la ciudadanía a tener narrativas acerca del momento presente "El éxito del independentismo es que es un proyecto político en un momento en que estos van escasos. El independentismo ofrece algo que hoy nadie da: la construcción de un futuro distinto. Mientras la austeridad encierra a la ciudadanía en una habitación sin vistas, hundiendo cada vez más sus recursos y sus esperanzas, la independencia ofrece la expectativa de una ilusión política. Mientras los Gobiernos se empeñan en despolitizar la salida de la crisis con una respuesta tecnocrática (y hasta ahora perfectamente inútil) basada en que “no hay alternativa” y en que “es lo que hay que hacer”, la independencia tiene el atractivo de un proyecto en positivo y desvergonzado", dice Ramoneda.

La idea de proyecto o su ausencia, puede ser extendida a todos los ámbitos de la realidad social y psicosocial. Los seres humanos somos seres de proyectos y estos forman parte de nuestra libertad. "La autodeterminación actúa por medio de proyectos" dice José Antonio Marinas quien agrega, en clave conductista: "Entiendo por proyecto una irrealidad pensada a la que entrego el control de mi conducta. Como todos los seres vivos, el hombre está lanzado hacia el futuro, llevado hacia él por el dinamismo de la vida". En clave psicoanalítica lacaniana el proyecto personal nace de los esfuerzos por liberarse de las ataduras del deseo del Otro.Hacer del deseo propio el motor de nuestra vida. Es decir, no es tan fácil como señala Marinas.

Cuando el Otro político no tiene capacidad de ofrecer proyectos donde los sujetos puedan "proyectar" sus miedos y debilidades, dos son las alternativas disponibles: la, primera, la fácil, es decir la demanda insistente de que "alguien" los pueda ofrecer, dando la posibilidad de que el caudillo de turno, hasta ahora agazapado, pueda  prometer la redención a las masas desconcertadas. La segunda, la difícil, la que apuesta porque los deseos colectivos encuentren el proyecto común dentro de una matriz de autorganización, aquí y ahora, sin esperar las promesas de nadie.

viernes, 7 de septiembre de 2012

Un tal Sostres (2)

Iniciamos este blog hace un par de años con un post sobre un personaje que en un programa de televisión se había despachado a gusto con unos comentarios vulgares y lascivos sobre sexo y jovencitas. Nos referíamos a Salvador Sostres, protegido del  inefable P. J. Ramírez. Decíamos allí que "el tal Sostres es un personaje con ética de estercolero y comportamiento de basura orgánica no reciclable. Como discurso es afín al de esa nasusebunda ralea de comentaristas mediáticos que, poco a poco, han ido consolidadando medios de comunicación y tejiendo una red ideológica facistoide que domina el sentido común de la derecha española".

Ocupar un post de este blog para hablar de él, crea nopocas contradicciones. Por una parte,  las nauseas invaden a este amanuense digital y sencillamente lo estimulan a lanzar improperios contra el bicho de marras. Por otra parte, sabe que no hay que confundir persona y personaje y que este payaso es un productor de discursos, es decir, de ideología, perfectamente ensambladas con la refundación autoritaria que la ubicua "crisis" ha puesto en bandeja a los que han sido siempre dueños de la historia.

El personaje vuelve con perlas como ésta:  "España necesita abolir los convenios colectivos, liberalizar los horarios comerciales y abaratar hasta algo simbólico el despido. Médicos y maestros no pueden ser funcionarios, y que la educación y la sanidad sean universales no significa que el servicio tenga que ser público. La concertación ha dado siempre mejores resultados y mucho más baratos”.

Sabemos que el Partido Popular ha logrado integrar a varias de las "almas" de la derecha española, evitando siempre la consolidación de una extrema derecha fascista o neofascista. Pero cada vez más, en el "huevo de la serpiente del PP" el feto fascistoide se deja ver. Las luchas intestinas cada vez apuntan a crear de autónoma e independientemente un polo ultramontano capaz de dirigir política e ideológicamente la refundación soñada. El tal Sostres continúa, aunque su nuevo caudillo (a), que salvará a su patria humillada, da un poco de verguenza ajena:  “Más temprano que tarde, cuando el tren de la Historia pase por encima de Rajoy, poniendo en evidencia su incompetencia y su cobardía, alguien emprenderá las reformas imprescindibles que necesita España (…) Cuando Rajoy ganó por mayoría absoluta todo el mundo dijo que aquella victoria finiquitaba las posibilidades de Esperanza Aguirre de convertirse algún día en presidenta del Gobierno. Hoy cada vez más personas giran sus ojos hacia ella". ¡Dios nos libre!


lunes, 3 de septiembre de 2012

¿Segunda época?

La última hormiga, ha estado aletargada durante varios meses. Causas varias, razones diversas. Y eso que los acontecimentos han seguido aconteciendo, valga la redundancia, y este insecto ha seguido, mal que mal, sobreviviendo. A duras penas, eso sí, todo hay que decirlo. Quizás a esta hormiga la realidad social  al mismo tiempo le fascina y le excede, le preocupa y le da miedo; le inquieta y le cansa. Por eso, su deseo se debilita y otras "causas", en el sentido lacaniano, lo llevan de un lado a otro.

Una hormiga solitaria es una contradicción o por lo menos una paradoja con patas. Su libertad la gana a condición de una cierta marginalidad, una extrañeza y una perplejidad frente a lo que le rodea. Esto produce algo de  lucidez y, al mismo tiempo, distancia frente a sus semejantes del hormigero. Las opciones exstenciales tienen lo que tienen y son lo que son.

Sea como sea, trataremos de iniciar algo así como una segunda época que durará lo que tenga que durar. El cuerpo, la mente y el deseo dirán.

 “Muchas veces me dan como ataques de ira por todo lo que se ha perdido. Otras veces pienso que, a este mundo venimos sin nada, en pelotas y que hay que seguir adelante”. Lo dice Marriano García, vecino de Robledo de Chabela, Comunidad de Madrid, mirando el bosque, ahora quemado, que rodeaba su casa. Pues eso: a seguir con un poco de ira y en pelotas haciendo frente a los incendios de nuestra vida, los internos y los externos. Filosofía de andar por casa pero certera.

martes, 2 de agosto de 2011

Las primas de riesgo

Se supone que cuando la prima de riesgo sube hay que preocuparse. Hoy ha subido mucho para España.Yo no me preocupo porque no tengo ni idea de lo que la palabreja significa ni ganas de intentar entenderlo.Que los años pasan y el tiempo para aprender se reduce y hay que destinarlo a estudiar cosas mucho más importantes: ornitología, por ejemplo. La "ciencia triste", la ciencia económica en su versión financiera y bursátil, crea realidades y luego nos hace temerlas. Y el temor, ya se sabe, es un maravilloso estímulo para hacer desviar la atención de las cosas importantes como la ornitología, repito.

Cuando alguien quiere vender realidades que no existen las inventa a través del lenguaje. Las palabras dan para todo. Los poetas lo han hecho siempre así. Huidobro, chileno de París, vestido de creacionista, inventó a destajo; claro que se le pasó la mano con tanto tratalí, tralalá, carambantatúes y golonniñas, como decía Bolaño, que todo lo sabía. Y escribiendo cosas tales como que "Los astros del destino nadan sin ruido". A los teóricos y prácticos de las finanzas les ocurre lo mismo, por eso se han pasado la vida inventando "productos financieros" falsos como Judas pero con "efectos de realidad" como dirían los sociólogos listos, es decir, franceses. Ahora entre tanta subprime, "bonos basura" y "primas de riesgo" no sabemos si lo que tenemos en el banco, es ahorro, inversión o caca. Será mejor que me vaya a estudiar el ciclo de reproducción de las avutardas esteparias que ya anochece.

viernes, 22 de julio de 2011

Esos años



Para Jennifer, que estuvo ahí.

Existieron unos años negros, monstruosos e infames donde la dignidad humana era arrastada, pisoteada y electrocutada. Años de sadismo y de terror.Vivimos con el cotidiano espanto que se nos pegaba a los huesos y se nos metía en todos los huecos del alma. Años de supervivencia entremezclados con una lucha mucho más instintiva y valiente que lúcida, pero real al fin y al cabo. Necesaria o imprescindible y hermosa a su manera.

Inciertos y temerosos éramos las caras de una misma moneda que aprendía a girar sobre el vértice de la vida en su versión más dolorosa. Luego vino la aparente luz y con ella los tránsfugas, renegados y acomodaticios. Al horror lo reemplazó el aburrimiento y el hastío.

De los años negros queda la herida definitiva y total pero también el recuerdo agradecido hacia los pocos que acompañaron a los solitarios entre las bugambilias y los árboles taciturnos del Pedagógico.

lunes, 27 de junio de 2011

Rebeldía sin filósofos. Crónicas perplejas (11)

"La rebeldía de hoy no necesita filósofos", afirmó Rudiger Safransky, hace unos días en Madrid. Es cierto, detrás de las manifestaciones de los participantes de los sucesos del 15-M, sus acciones y sus discursos no se puede distinguir una teoría, un sistema de pensamiento más menos exclusivo y mucho menos "único". No hay un ni un Marx, ni un Lénin, ni un Marcuse ni un Mao ni nada de nada. Ni falta que hace, por ahora.

No hay líderes y ni teoría única que avale los movimientos del movimiento realizados a velocidad de Facebook.  Es decir, en tiempo real o irreal, quien sabe. Y esto se lo pone difícil a  los codificadores externos e internos. A los externos les hacen falta líderes y teorías para demonizar y a los internos para controlar.

Probablemente estemos en el grado cero de la revolución, es decir, en el nivel del establecimiento de sus condiciones de posibilidad, nada más, y nada menos. Probablemente es sólo el cambio del sustrato social e ideológico necesario para que otros, en otro momento cambien lo que haya que cambiar. Probablemente la mayor práctica histórica anarquista conocida sin ser anarquista. Probablemente.

martes, 7 de junio de 2011

¿La Primavera de Madrid? Crónicas perplejas (10)


La historia humana tiene sus ciclos. Momentos de pasión siguen a otros de mayor quietud y viceversa. El movimiento 15M pasa ahora a otra fase. Aunque sus fermentos estaban en la periferia, eclosiona en un centro físico y simbólico: la Puerta del El Sol en Madrid. Allí se instala la asamblea abierta, el Ágora, y se libera el espacio y la palabra. Desde ese centro se irradian los mensajes urbi et orbi  que estimulan, a su vez, la ocupación de otras plazas en los centros de otras ciudades.

Ahora este movimiento-experimento se encuentra en la fase de salida desde el centro hacia las periferias encarnadas en los barrios y los pueblos. El sábado 28 de mayo se realizaron Asambleas en muchos de ellos que, en general, de manera exitosa han comenzado a instalar las conversaciones públicas en sus plazas. Esas Asambleas ya constituidas inician ahora el proceso de constituirse como prácticas e identidades autónomas arraigadas en sus espacios físicos, sociales y ecológicos. 

El éxito del movimiento no se explica sin la utilización de las redes de comunicación basadas en Internet con particular protagonismo del correo electrónico, los SMS, Facebook y Twitter. La utilización espontánea y caótica de estos recursos a partir de la energía colectiva de los insumisos, genera afinidades, complicidades y vínculos. No hay ningún plan central de comunicación que explique la creación de estas redes ni se necesita. El movimiento se va articulando a partir de la integración en algunos casos simplemente aditiva y en otros casos mediante fusiones de nodos parciales sin que ninguno tenga preeminencia sobre los otros.

En el encuentro con los barrios se juega la verdad del movimiento. Si se trata de imponer una rejilla organizativa sobre la estructura de los barrios y pueblos las posibilidades de rechazo y fracaso son muy grandes. Si, por el contrario, se inician procesos de conversación bidireccionales el horizonte utópico puede ampliarse.

jueves, 26 de mayo de 2011

¿La Primavera de Madrid? Crónicas perplejas (9)


Pasear entre la diversidad social produce una sensación extraña. Uno no está acostumbrado a ver, oler y sentir las mil caras de la diferencia entre los seres humanos. Eso es lo que sucede al deambular por la Puerta del Sol ahora que la disminución de los excesos multitudinarios lo permiten. Bajo los plásticos bulle una pequeña ciudad-bazar, atiborrada y aparentemente caótica pero que no vende nada; al contrario, todo lo regala en cientos de gestos de apoyo mutuo y cooperación horizontal. Información es uno de los bienes más intercambiados pero también alimentos, masajes, espiritualidad, cuidado de niños...

Estos desarrapados han iniciado un proceso de liberación de la palabra y han llenado calles y las plazas de los centros urbanos con los signos de la rebeldía. Quieren ahora hacer el camino de vuelta y agitar las mentes y los cuerpos en las periferias, los barrios y los pueblos, llenándolos con asambleas.

El ágora-bazar, de creación espontánea, horizontal y reticular respira a su propio ritmo, fuera del tiempo y del espacio oficial. No ha sido diseñada por nadie y lo ha sido por todos en horas intensas de debate y trabajo concreto, pacífico. Triunfo de la razón altruista sobre la egoísta. Triunfo momentáneo y precario, sin duda. Sol es una pequeña isla de confraternidad en un océano de individualismo y competencia. Una zona liberada en territorio enemigo.

miércoles, 25 de mayo de 2011

¿La Primavera de Madrid? Crónicas perplejas (8)

Aunque intuyen que parte del desastre electoral del PSOE tiene evidentemente que ver con la aparición del movimiento 15-M, los medios de comunicación ya lo han eliminado como objetivo de sus focos. Ha dejado de construirse el espectáculo y a otra cosa mariposa que hay que seguir luchando por el "rating".

Eppur si muove y bastante. Los insubordinados siguen en la Puerta del Sol en un gesto de perseverancia sostenido por la convicción de que las razones del movimiento se mantienen a pesar de los resultados de las elecciones, porque nunca ha sido una variable determinante para las razones de la agitación. La Puerta del Sol es ahora una feria de la heterogeneidad social. Todo tipo de iniciativas, conocidas y desconocidas, normales y excéntricas conviven bajo los plásticos y el calor afixiante de la plaza madrileña. La sociodversidad se expande a sus anchas.

Ahora se está desarrollando una dinámica inversa a la incial: si la primera consistió en ocupar el centro de la ciudad es el momento ahora de ramificarse hacia los barrios, extendiendo la organización y la participación desde el centro a la periferia. Ayer la primera convocatoria a constitur los grupos para preparar las asambleas del próximo sábado 28 de mayo superó con mucho las expectativas de los convocantes en la Plaza del Carmen

El movimiento sigue concentrado en sí mismo y en su popio poder mientras los perdedores del show electoral se lanzan los platos a a cabeza y los ganadores salivan esperando la hora de apropiarse de la tarta.

domingo, 22 de mayo de 2011

¿La Primavera de Madrid? Crónicas perplejas (7)

Amanece uno de los días cruciales: el de las elecciones a los ayuntamientos. No es el día definitivo para un movimiento que tiene vocación de continuidad y que no ha nacido para cuestionar un proceso político en particular sino el sistema total, pero es sin duda un momento importante. No se juega aquí el movimiento pero aportará  información acerca de su devenir.

Los insubordinados y sus gestos han dejado huellas, no cabe duda, y esas huellas incluso se prologarán más allá de las acampadas en las calles y de la conmoción mediática a las que dieron lugar. Por supuesto que ha habido, hay y habrá espectáculo, en el más "debordiano" sentido de la palabra; representación, inversión, falsedad etc. Pero nadie que haya participado en las asambleas en la Puerta de Sol y en las plazas aledañas podrá olvidar la liberación de la palabra a que dio lugar la conversación de los iguales en el ágora. Un sujeto heterogéneo, diverso, divergente y contradictorio ha comenzado a hablar y a "construir lo común" (A. Negri)

Este no es un movimiento "antisistema", aunque lo cuestione radicalmente. Ya les gustaría que lo fuera a los que mandan, para exorcizarlo y reprimirlo. En la actualidad, no es posible nada fuera del sistema globalizado. Estamos dentro del sistema-mundo. Por este motivo, se trata más bien de “implosiones” en los intersticios del centro, en sus grietas, que descolocan al sistema. “No somos antisistema: el sistema es antinosotros”. Aquí está la gran radicalidad de un movimiento que no busca el poder. No es casual que se hayan ocupado los centros de las ciudades para expresar la desobediencia. Frente a esta realidad el poder vacila entre la comprensión, la asimilación y el disparo de pelotas de goma.

La agitación sociopolítica y cultural que pueden estimular estos gestos de desobediencia civil debería generar la apertura y liberación de nuevos espacios de creatividad colectiva para que otros sujetos se expresen en toda la capilaridad social.  Es decir, más allá del centro físico y simbólico (la Puerta del Sol y otras plazas) en el que se encuentra ahora el movimiento. La convocatoria a asambleas de barrio  para el próximo 28 de mayo va en esa dirección.


PD: "La desobediencia, cuando es masiva, es una imposición democrática y constituyente que sobrepasa las leyes y muestra las vulnerabilidades del sistema político". Pablo Iglesias Turrión

viernes, 20 de mayo de 2011

¿La Primavera de Madrid? Crónicas perplejas (6)

No están entendiendo nada. La clase política y quienes la apoyan siguen leyendo con anteojeras los signos del movimiento. Continúan aplicando los mismos criterios de análisis y valoración utilizados para antiguos movimientos sociales. Miran desde las alturas a estos "chavales" y les piden "concreción en sus propuestas", ellos, que han hecho de las propuestas vacías sus señas de identidad; que han usado y abusado de la retórica publicitaria banal e inmoral? ¿Qué tiene de concreto "El gobierno de tu calle" o "Centrados en ti"?

Este es un movimiento de nuevo cuño que conecta con demandas sociales soterradas, a las cuales permite expresarse. Su rol no es conducir nada sino permitir que emerja lo reprimido, lo ausente, lo divergente. No puede concretarse, no debe concretarse más, porque no es un sujeto de cambio en sí mismo sino un actor cuyo papel es la creación de las condiciones de posibilidad  del cambio posible. Su función es la de catalizador. Un modelo implícito es el movimiento neozapatista que se autoconcibe como un grupo "que plantea una serie de demandas que encuentran coincidencia, reflejos o espejos en las demandas de otras partes del mundo". Ambos son "movimientos espejo" pues reflejan y devuelven la imagen de lo que bulle en las entrañas de la vida social capturando las energías de cambio que sale de ella.

La tarea de los cambios concretos no debe recaer sobre este movimiento en general ni sobre los acampados en las plazas en particular. Quienes deben diseñar proyectos y llevarlos a cabo son los individuos y colectivos en sus propias prácticas sociales animados por la apertura mental, cultural y política que ha favorecido la acción de los insubordinados. El movimiento ha comenzado a dibujar un camino, quienes debemos transitarlo somos nosotros.

jueves, 19 de mayo de 2011

¿La Primavera de Madrid? Crónicas perplejas (5)

Anoche llovió en el ágora madrileño. Los insubordinados resistieron. Ya se sabe lo difícil que, para los propósitos humanos, resultan los elementos. Napoleón y otros lo pagaron caro. Los plásticos y la energía juvenil en este caso bastaron para una primera batalla victoriosa. La noche fría y húmeda no impidió la continuación del trabajo de organización. "Durante la noche han continuado los trabajos de los distintos comités que se encargan de buscar alimentos, bebidas e incluso medicinas", dice la prensa.

El movimiento sigue movido por la pasión. Anoche la plaza se llenó aún más que otros días estimulados los participantes por la  noticia de una confusa prohibición por parte de las autoridades incompetentes. El desconcierto de toda la clase política es manifiesto y patético. Siguen sin entender nada de lo que se está cociendo en la olla ciudadana.  Se niegan a aceptar la radicalidad de la propuesta rebelde y cínicamente manifiestan su "comprensión" a sus demandas. Continúan mirando de arriba hacia abajo y no se dan cuenta que esa jerarquía es la que está justamente está en cuestión. Se niegan a entender que esto no es desorden sino otra forma de orden. No saben manejarse con una rebeldía que no está en los márgenes sino en los intersticios del centro.

La derecha y la extrema derecha mediática, esa que se fué sacando durante estos años su difraz democrático, ahora está asustada por el contenido "antisistema" de la protesta a la vez que, de nuevo, quieren ver la mano oculta del Zapatero en los acontecimientos. El PSOE no quiere aceptar que el movimiento les niega su caracter de organización ni siquiera progresista y que su futuro está en cuestión. Izquierda Unida trata de reivindicar su comportamiento político crítico desde siempre. No le falta razón pero sabemos el alcance del  terremoto sociopolítico de la protesta.

miércoles, 18 de mayo de 2011

¿La Primavera de Madrid? Crónicas perplejas (4)

El movimiento continúa y, como todos, se demuestra andando. Los pasos aquí son veloces. Los insubordinados se resisten a entregar una identidad única. Los nombres cambian a ritmo de twitter: Uno de los últimos,"yes we camp", demuestra humor a la vez que acierto descriptivo. Desde fuera los medios de comunicación y el poder político se incomodan con la variabilidad semántica en general y con la rotación de los portavoces en particular: necesitan crear líderazgos y figuras fijas. Tal es su condicionamiento mental.

Pero aquí está justamente la diferencia de lo que pasa. Los problemas de legibilidad externa del movimiento son una expresión más de la crisis de legibilidad global del sistema. La propia transparencia de las redes cibernéticas crea opacidades para la lectura externa. Ahora es el tiempo del sentido interno de los congregados que no rinden cuentas más que a su deseo.

Es un movimiento sin trayectoria definida porque su punto de partida no es el análisis ni la estrategia sino "el grito" (John Holloway) "En el principio es el grito. Nosotros gritamos. (...) Empezamos desde la negación, desde la disonancia. La disonancia puede tomar muchas formas: la de un murmullo inarticulado de descontento, la de lágrimas de frustración, la de un grito de furia, la de un rugido confiado. La de un desasosiego, una confusión un anhelo o una vibración crítica".

La función principal de este movimiento, si persevera y resiste, lejos de cualquier voluntad de conquista del poder, será la de un catalizador que favorezca la emergencia de lo ausente, de lo reprimido y de lo silenciado por la razón dominante y todas sus policías: las del cuerpo y las del espíritu. La catálisis sociopolítica y cultural que pueden estimular estos gestos de desobediencia civil debería generar la apertura y liberación de nuevos espacios y momentos de ilusión grupal, que sean, a su vez, el preámbulo de intervenciones, de otros sujetos, en toda la capilaridad social,. Más allá del centro físico y simbólico en el que se encuentran ahora.

Este no es un movimiento "antisistema", ya les gustaría a los que mandan, porque, en la actualidad, no es posible nada fuera del sistema. Son más bien implosiones desde los interticios del centro, en sus grietas, que descolocan al poder y que por eso vacila entre la comprensión, la asimilación y el disparo de pelotas de goma.

Cada día que pasa el poder se pone más inquieto. Hoy han prohibido la concentración. Veremos.