Se supone que cuando la prima de riesgo sube hay que preocuparse. Hoy ha subido mucho para España.Yo no me preocupo porque no tengo ni idea de lo que la palabreja significa ni ganas de intentar entenderlo.Que los años pasan y el tiempo para aprender se reduce y hay que destinarlo a estudiar cosas mucho más importantes: ornitología, por ejemplo. La "ciencia triste", la ciencia económica en su versión financiera y bursátil, crea realidades y luego nos hace temerlas. Y el temor, ya se sabe, es un maravilloso estímulo para hacer desviar la atención de las cosas importantes como la ornitología, repito.
Cuando alguien quiere vender realidades que no existen las inventa a través del lenguaje. Las palabras dan para todo. Los poetas lo han hecho siempre así. Huidobro, chileno de París, vestido de creacionista, inventó a destajo; claro que se le pasó la mano con tanto tratalí, tralalá, carambantatúes y golonniñas, como decía Bolaño, que todo lo sabía. Y escribiendo cosas tales como que "Los astros del destino nadan sin ruido". A los teóricos y prácticos de las finanzas les ocurre lo mismo, por eso se han pasado la vida inventando "productos financieros" falsos como Judas pero con "efectos de realidad" como dirían los sociólogos listos, es decir, franceses. Ahora entre tanta subprime, "bonos basura" y "primas de riesgo" no sabemos si lo que tenemos en el banco, es ahorro, inversión o caca. Será mejor que me vaya a estudiar el ciclo de reproducción de las avutardas esteparias que ya anochece.
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