martes, 2 de agosto de 2011

Las primas de riesgo

Se supone que cuando la prima de riesgo sube hay que preocuparse. Hoy ha subido mucho para España.Yo no me preocupo porque no tengo ni idea de lo que la palabreja significa ni ganas de intentar entenderlo.Que los años pasan y el tiempo para aprender se reduce y hay que destinarlo a estudiar cosas mucho más importantes: ornitología, por ejemplo. La "ciencia triste", la ciencia económica en su versión financiera y bursátil, crea realidades y luego nos hace temerlas. Y el temor, ya se sabe, es un maravilloso estímulo para hacer desviar la atención de las cosas importantes como la ornitología, repito.

Cuando alguien quiere vender realidades que no existen las inventa a través del lenguaje. Las palabras dan para todo. Los poetas lo han hecho siempre así. Huidobro, chileno de París, vestido de creacionista, inventó a destajo; claro que se le pasó la mano con tanto tratalí, tralalá, carambantatúes y golonniñas, como decía Bolaño, que todo lo sabía. Y escribiendo cosas tales como que "Los astros del destino nadan sin ruido". A los teóricos y prácticos de las finanzas les ocurre lo mismo, por eso se han pasado la vida inventando "productos financieros" falsos como Judas pero con "efectos de realidad" como dirían los sociólogos listos, es decir, franceses. Ahora entre tanta subprime, "bonos basura" y "primas de riesgo" no sabemos si lo que tenemos en el banco, es ahorro, inversión o caca. Será mejor que me vaya a estudiar el ciclo de reproducción de las avutardas esteparias que ya anochece.

viernes, 22 de julio de 2011

Esos años



Para Jennifer, que estuvo ahí.

Existieron unos años negros, monstruosos e infames donde la dignidad humana era arrastada, pisoteada y electrocutada. Años de sadismo y de terror.Vivimos con el cotidiano espanto que se nos pegaba a los huesos y se nos metía en todos los huecos del alma. Años de supervivencia entremezclados con una lucha mucho más instintiva y valiente que lúcida, pero real al fin y al cabo. Necesaria o imprescindible y hermosa a su manera.

Inciertos y temerosos éramos las caras de una misma moneda que aprendía a girar sobre el vértice de la vida en su versión más dolorosa. Luego vino la aparente luz y con ella los tránsfugas, renegados y acomodaticios. Al horror lo reemplazó el aburrimiento y el hastío.

De los años negros queda la herida definitiva y total pero también el recuerdo agradecido hacia los pocos que acompañaron a los solitarios entre las bugambilias y los árboles taciturnos del Pedagógico.

lunes, 27 de junio de 2011

Rebeldía sin filósofos. Crónicas perplejas (11)

"La rebeldía de hoy no necesita filósofos", afirmó Rudiger Safransky, hace unos días en Madrid. Es cierto, detrás de las manifestaciones de los participantes de los sucesos del 15-M, sus acciones y sus discursos no se puede distinguir una teoría, un sistema de pensamiento más menos exclusivo y mucho menos "único". No hay un ni un Marx, ni un Lénin, ni un Marcuse ni un Mao ni nada de nada. Ni falta que hace, por ahora.

No hay líderes y ni teoría única que avale los movimientos del movimiento realizados a velocidad de Facebook.  Es decir, en tiempo real o irreal, quien sabe. Y esto se lo pone difícil a  los codificadores externos e internos. A los externos les hacen falta líderes y teorías para demonizar y a los internos para controlar.

Probablemente estemos en el grado cero de la revolución, es decir, en el nivel del establecimiento de sus condiciones de posibilidad, nada más, y nada menos. Probablemente es sólo el cambio del sustrato social e ideológico necesario para que otros, en otro momento cambien lo que haya que cambiar. Probablemente la mayor práctica histórica anarquista conocida sin ser anarquista. Probablemente.

martes, 7 de junio de 2011

¿La Primavera de Madrid? Crónicas perplejas (10)


La historia humana tiene sus ciclos. Momentos de pasión siguen a otros de mayor quietud y viceversa. El movimiento 15M pasa ahora a otra fase. Aunque sus fermentos estaban en la periferia, eclosiona en un centro físico y simbólico: la Puerta del El Sol en Madrid. Allí se instala la asamblea abierta, el Ágora, y se libera el espacio y la palabra. Desde ese centro se irradian los mensajes urbi et orbi  que estimulan, a su vez, la ocupación de otras plazas en los centros de otras ciudades.

Ahora este movimiento-experimento se encuentra en la fase de salida desde el centro hacia las periferias encarnadas en los barrios y los pueblos. El sábado 28 de mayo se realizaron Asambleas en muchos de ellos que, en general, de manera exitosa han comenzado a instalar las conversaciones públicas en sus plazas. Esas Asambleas ya constituidas inician ahora el proceso de constituirse como prácticas e identidades autónomas arraigadas en sus espacios físicos, sociales y ecológicos. 

El éxito del movimiento no se explica sin la utilización de las redes de comunicación basadas en Internet con particular protagonismo del correo electrónico, los SMS, Facebook y Twitter. La utilización espontánea y caótica de estos recursos a partir de la energía colectiva de los insumisos, genera afinidades, complicidades y vínculos. No hay ningún plan central de comunicación que explique la creación de estas redes ni se necesita. El movimiento se va articulando a partir de la integración en algunos casos simplemente aditiva y en otros casos mediante fusiones de nodos parciales sin que ninguno tenga preeminencia sobre los otros.

En el encuentro con los barrios se juega la verdad del movimiento. Si se trata de imponer una rejilla organizativa sobre la estructura de los barrios y pueblos las posibilidades de rechazo y fracaso son muy grandes. Si, por el contrario, se inician procesos de conversación bidireccionales el horizonte utópico puede ampliarse.

jueves, 26 de mayo de 2011

¿La Primavera de Madrid? Crónicas perplejas (9)


Pasear entre la diversidad social produce una sensación extraña. Uno no está acostumbrado a ver, oler y sentir las mil caras de la diferencia entre los seres humanos. Eso es lo que sucede al deambular por la Puerta del Sol ahora que la disminución de los excesos multitudinarios lo permiten. Bajo los plásticos bulle una pequeña ciudad-bazar, atiborrada y aparentemente caótica pero que no vende nada; al contrario, todo lo regala en cientos de gestos de apoyo mutuo y cooperación horizontal. Información es uno de los bienes más intercambiados pero también alimentos, masajes, espiritualidad, cuidado de niños...

Estos desarrapados han iniciado un proceso de liberación de la palabra y han llenado calles y las plazas de los centros urbanos con los signos de la rebeldía. Quieren ahora hacer el camino de vuelta y agitar las mentes y los cuerpos en las periferias, los barrios y los pueblos, llenándolos con asambleas.

El ágora-bazar, de creación espontánea, horizontal y reticular respira a su propio ritmo, fuera del tiempo y del espacio oficial. No ha sido diseñada por nadie y lo ha sido por todos en horas intensas de debate y trabajo concreto, pacífico. Triunfo de la razón altruista sobre la egoísta. Triunfo momentáneo y precario, sin duda. Sol es una pequeña isla de confraternidad en un océano de individualismo y competencia. Una zona liberada en territorio enemigo.

miércoles, 25 de mayo de 2011

¿La Primavera de Madrid? Crónicas perplejas (8)

Aunque intuyen que parte del desastre electoral del PSOE tiene evidentemente que ver con la aparición del movimiento 15-M, los medios de comunicación ya lo han eliminado como objetivo de sus focos. Ha dejado de construirse el espectáculo y a otra cosa mariposa que hay que seguir luchando por el "rating".

Eppur si muove y bastante. Los insubordinados siguen en la Puerta del Sol en un gesto de perseverancia sostenido por la convicción de que las razones del movimiento se mantienen a pesar de los resultados de las elecciones, porque nunca ha sido una variable determinante para las razones de la agitación. La Puerta del Sol es ahora una feria de la heterogeneidad social. Todo tipo de iniciativas, conocidas y desconocidas, normales y excéntricas conviven bajo los plásticos y el calor afixiante de la plaza madrileña. La sociodversidad se expande a sus anchas.

Ahora se está desarrollando una dinámica inversa a la incial: si la primera consistió en ocupar el centro de la ciudad es el momento ahora de ramificarse hacia los barrios, extendiendo la organización y la participación desde el centro a la periferia. Ayer la primera convocatoria a constitur los grupos para preparar las asambleas del próximo sábado 28 de mayo superó con mucho las expectativas de los convocantes en la Plaza del Carmen

El movimiento sigue concentrado en sí mismo y en su popio poder mientras los perdedores del show electoral se lanzan los platos a a cabeza y los ganadores salivan esperando la hora de apropiarse de la tarta.

domingo, 22 de mayo de 2011

¿La Primavera de Madrid? Crónicas perplejas (7)

Amanece uno de los días cruciales: el de las elecciones a los ayuntamientos. No es el día definitivo para un movimiento que tiene vocación de continuidad y que no ha nacido para cuestionar un proceso político en particular sino el sistema total, pero es sin duda un momento importante. No se juega aquí el movimiento pero aportará  información acerca de su devenir.

Los insubordinados y sus gestos han dejado huellas, no cabe duda, y esas huellas incluso se prologarán más allá de las acampadas en las calles y de la conmoción mediática a las que dieron lugar. Por supuesto que ha habido, hay y habrá espectáculo, en el más "debordiano" sentido de la palabra; representación, inversión, falsedad etc. Pero nadie que haya participado en las asambleas en la Puerta de Sol y en las plazas aledañas podrá olvidar la liberación de la palabra a que dio lugar la conversación de los iguales en el ágora. Un sujeto heterogéneo, diverso, divergente y contradictorio ha comenzado a hablar y a "construir lo común" (A. Negri)

Este no es un movimiento "antisistema", aunque lo cuestione radicalmente. Ya les gustaría que lo fuera a los que mandan, para exorcizarlo y reprimirlo. En la actualidad, no es posible nada fuera del sistema globalizado. Estamos dentro del sistema-mundo. Por este motivo, se trata más bien de “implosiones” en los intersticios del centro, en sus grietas, que descolocan al sistema. “No somos antisistema: el sistema es antinosotros”. Aquí está la gran radicalidad de un movimiento que no busca el poder. No es casual que se hayan ocupado los centros de las ciudades para expresar la desobediencia. Frente a esta realidad el poder vacila entre la comprensión, la asimilación y el disparo de pelotas de goma.

La agitación sociopolítica y cultural que pueden estimular estos gestos de desobediencia civil debería generar la apertura y liberación de nuevos espacios de creatividad colectiva para que otros sujetos se expresen en toda la capilaridad social.  Es decir, más allá del centro físico y simbólico (la Puerta del Sol y otras plazas) en el que se encuentra ahora el movimiento. La convocatoria a asambleas de barrio  para el próximo 28 de mayo va en esa dirección.


PD: "La desobediencia, cuando es masiva, es una imposición democrática y constituyente que sobrepasa las leyes y muestra las vulnerabilidades del sistema político". Pablo Iglesias Turrión

viernes, 20 de mayo de 2011

¿La Primavera de Madrid? Crónicas perplejas (6)

No están entendiendo nada. La clase política y quienes la apoyan siguen leyendo con anteojeras los signos del movimiento. Continúan aplicando los mismos criterios de análisis y valoración utilizados para antiguos movimientos sociales. Miran desde las alturas a estos "chavales" y les piden "concreción en sus propuestas", ellos, que han hecho de las propuestas vacías sus señas de identidad; que han usado y abusado de la retórica publicitaria banal e inmoral? ¿Qué tiene de concreto "El gobierno de tu calle" o "Centrados en ti"?

Este es un movimiento de nuevo cuño que conecta con demandas sociales soterradas, a las cuales permite expresarse. Su rol no es conducir nada sino permitir que emerja lo reprimido, lo ausente, lo divergente. No puede concretarse, no debe concretarse más, porque no es un sujeto de cambio en sí mismo sino un actor cuyo papel es la creación de las condiciones de posibilidad  del cambio posible. Su función es la de catalizador. Un modelo implícito es el movimiento neozapatista que se autoconcibe como un grupo "que plantea una serie de demandas que encuentran coincidencia, reflejos o espejos en las demandas de otras partes del mundo". Ambos son "movimientos espejo" pues reflejan y devuelven la imagen de lo que bulle en las entrañas de la vida social capturando las energías de cambio que sale de ella.

La tarea de los cambios concretos no debe recaer sobre este movimiento en general ni sobre los acampados en las plazas en particular. Quienes deben diseñar proyectos y llevarlos a cabo son los individuos y colectivos en sus propias prácticas sociales animados por la apertura mental, cultural y política que ha favorecido la acción de los insubordinados. El movimiento ha comenzado a dibujar un camino, quienes debemos transitarlo somos nosotros.

jueves, 19 de mayo de 2011

¿La Primavera de Madrid? Crónicas perplejas (5)

Anoche llovió en el ágora madrileño. Los insubordinados resistieron. Ya se sabe lo difícil que, para los propósitos humanos, resultan los elementos. Napoleón y otros lo pagaron caro. Los plásticos y la energía juvenil en este caso bastaron para una primera batalla victoriosa. La noche fría y húmeda no impidió la continuación del trabajo de organización. "Durante la noche han continuado los trabajos de los distintos comités que se encargan de buscar alimentos, bebidas e incluso medicinas", dice la prensa.

El movimiento sigue movido por la pasión. Anoche la plaza se llenó aún más que otros días estimulados los participantes por la  noticia de una confusa prohibición por parte de las autoridades incompetentes. El desconcierto de toda la clase política es manifiesto y patético. Siguen sin entender nada de lo que se está cociendo en la olla ciudadana.  Se niegan a aceptar la radicalidad de la propuesta rebelde y cínicamente manifiestan su "comprensión" a sus demandas. Continúan mirando de arriba hacia abajo y no se dan cuenta que esa jerarquía es la que está justamente está en cuestión. Se niegan a entender que esto no es desorden sino otra forma de orden. No saben manejarse con una rebeldía que no está en los márgenes sino en los intersticios del centro.

La derecha y la extrema derecha mediática, esa que se fué sacando durante estos años su difraz democrático, ahora está asustada por el contenido "antisistema" de la protesta a la vez que, de nuevo, quieren ver la mano oculta del Zapatero en los acontecimientos. El PSOE no quiere aceptar que el movimiento les niega su caracter de organización ni siquiera progresista y que su futuro está en cuestión. Izquierda Unida trata de reivindicar su comportamiento político crítico desde siempre. No le falta razón pero sabemos el alcance del  terremoto sociopolítico de la protesta.

miércoles, 18 de mayo de 2011

¿La Primavera de Madrid? Crónicas perplejas (4)

El movimiento continúa y, como todos, se demuestra andando. Los pasos aquí son veloces. Los insubordinados se resisten a entregar una identidad única. Los nombres cambian a ritmo de twitter: Uno de los últimos,"yes we camp", demuestra humor a la vez que acierto descriptivo. Desde fuera los medios de comunicación y el poder político se incomodan con la variabilidad semántica en general y con la rotación de los portavoces en particular: necesitan crear líderazgos y figuras fijas. Tal es su condicionamiento mental.

Pero aquí está justamente la diferencia de lo que pasa. Los problemas de legibilidad externa del movimiento son una expresión más de la crisis de legibilidad global del sistema. La propia transparencia de las redes cibernéticas crea opacidades para la lectura externa. Ahora es el tiempo del sentido interno de los congregados que no rinden cuentas más que a su deseo.

Es un movimiento sin trayectoria definida porque su punto de partida no es el análisis ni la estrategia sino "el grito" (John Holloway) "En el principio es el grito. Nosotros gritamos. (...) Empezamos desde la negación, desde la disonancia. La disonancia puede tomar muchas formas: la de un murmullo inarticulado de descontento, la de lágrimas de frustración, la de un grito de furia, la de un rugido confiado. La de un desasosiego, una confusión un anhelo o una vibración crítica".

La función principal de este movimiento, si persevera y resiste, lejos de cualquier voluntad de conquista del poder, será la de un catalizador que favorezca la emergencia de lo ausente, de lo reprimido y de lo silenciado por la razón dominante y todas sus policías: las del cuerpo y las del espíritu. La catálisis sociopolítica y cultural que pueden estimular estos gestos de desobediencia civil debería generar la apertura y liberación de nuevos espacios y momentos de ilusión grupal, que sean, a su vez, el preámbulo de intervenciones, de otros sujetos, en toda la capilaridad social,. Más allá del centro físico y simbólico en el que se encuentran ahora.

Este no es un movimiento "antisistema", ya les gustaría a los que mandan, porque, en la actualidad, no es posible nada fuera del sistema. Son más bien implosiones desde los interticios del centro, en sus grietas, que descolocan al poder y que por eso vacila entre la comprensión, la asimilación y el disparo de pelotas de goma.

Cada día que pasa el poder se pone más inquieto. Hoy han prohibido la concentración. Veremos.


¿La Primavera de Madrid? Crónicas perplejas (3)

La concentración no autorizada en la Puerta del Sol, ayer martes a las ocho, probablemente sea una de las más grandes convocadas en este último período democrático en España. La más desafecta al sistema político, sin duda. Y la más gritona y la más energética y la más fotografiada y grabada. Un éxito de público y crítica.

Los insubordinados lograron cumplir su propósito y han acampado en el lugar y durante la madrugada trabajaron en la definción y distribución de tareas a las comisiones creadas ad hoc. Todo un ejercicio de ética y convicción asamblearia. El gobierno no cumplió su promesa de desalojo. Eso no significa que no lo vaya a hacer; está esperando que se reduzca el número de manifestantes. Ayer desalojaron a unos cien ahora son cerca de mil y con los ojos mediáticos vigilantes. Por ahora, no salen las cuentas para la represión. No obstante, en rigor, nadie sabe qué hacer con estos manifestantes y sus ramificaciones en muchas ciudades españolas. Ni siquiera los manifestantes mismos, da la impresión. Esto no es necesariamente negativo, por ahora.

El movimiento sabe que depende de las tecnologías y de las redes sociales para sobrevivir por eso ha pedido "a todo el mundo que vive cerca de las plazas de las acampadas que liberen sus redes wifi". Aquí está su mayor potencia y su mayor debilidad. Sin expresión física, corporal, el movimiento pierde fuerza pero sin el vínculo cibernético sencillamente no existe.

El movimiento ha hecho de la crítica a la política y a los partidos y sindicatos "tradicionales" su seña de identidad más fuerte: con ese mensaje, mil veces repetido, han logrado crecer y generar simpatías. Pero ese mensaje tiene un límite por dos motivos: en primer lugar forma parte de las actitudes antipolítica dominantes en una parte importante de la sociedad española, incluyendo las de la derecha facistoide y, en segundo lugar, sin aliados este movimiento tiene pocas posibilidades de avanzar. Y estos aliados tendrá, necesariamente, que buscarlos y encontrarlos entre el importante sector de activistas que durante años han trabajado políticamente desde una posición critica a los partidos y sindicatos tradicionales. Incluso hacia esos estos mismos sectores deberán desarrollar vías de comunicación abandonando la ilusión de que la historia ha empezado con esta generación.

El movimiento es heterogéneo, sin duda, y está en evidente proceso de construcción. Su unidad es, a la vez, frágil y sólida: "unidos por el sentido común" rezaba ayer una de las pancartas escrita sobre un cartón. Eso: frágil y sólida, como el sentido común.


martes, 17 de mayo de 2011

¿La Primavera de Madrid? Crónicas perplejas (2)

El movimiento crece a medida que el día se acaba. Las famosísimas redes sociales echan humo convocando para la manifestación de hoy a las ocho. La cosa genera solidaridad internacional. En Twitter podemos leer:
"At 19:00 starts a camp at Spanish embassy at London (UK). ¿Spanish revolution? 

La velocidad del ciberespacio acelera los acontecimientos. Estos han pillado a toda la clase política con el paso cambiado.Es lo que tienen las dinámicas sociales. Estaban muy ocupados haciendo números para las próximas elecciones. A la derecha le importa más bien poco mientras no le ensucien las calles y resten votos a los candidatos de Zapatero. El PSOE e Izquierda Unida tratan de guiñarle el ojo izquierdo a los chicos rebeldes pero éstos no se dan por aludidos. Demasiado tarde.

La manifestación de hoy se realizará cargada de razones, aún más si cabe, después del desalojo de esta madrugada. La violencia policial está funcionando como la esperada chispa. Nadie sabe lo que pasará en los días que vienen. Mucho menos este sociólogo metido a cronista de urgencia y perplejo como casi todos.

PD: Instrucciones en la red.

"Concentraciones esta tarde: 1- Está prohibido juntarse en grupos de más de 19 personas (por una ley de 2002); 2- Se puede pernoctar en la Vereda Real (C/Alcalá) por una ley antigua sobre transhumancia. Estrategia: grupos de 19 personas a lo largo de Calle Alcalá. Copialo y pégalo en tu muro"

¿La Primavera de Madrid? Crónicas perplejas (1)

En las manifestaciones callejeras se expresan las criticas y las utopías sociales. En las de Mayo del 68 los insubordinados decretaron la prohibición de las prohibiciones y creyeron avistar la playa bajo los adoquines. Después el tsunami de la reacción conservadora arrasó durante décadas todas las playas de la utopía y fuimos acumulando derrota tras derrota. Seguimos en ellas pero la historia no ha finalizado y las nuevas generaciones reinventan los proyectos, el impulso utópico y ponen los deseos a trabajar.

En Madrid, ayer, domingo primaveral y luminoso, participamos en una manifestación, masiva, lúdica y crítica. Estuvimos a veces dentro y a veces fuera la barrera, como en las corridas de toros. La Sociología es una disciplina de observación y sus cultores necesitan momentos de salida del sistema observado. El escepticismo también.

Fuimos convocados, twitter y Facebook mediante, por !Decocracia Real Ya! colectivo juvenil e informe que puede apuntarse desde ahora un gran triunfo en su reducida biografía militante.

La manifestación se extendió en el espacio de la ciudad. Permanecerá hasta antes de las elecciones municipales acampada en la Puerta del Sol. Hoy martes a las ocho se ha producido una inédita asamblea, de rasgos ácratas en su funcionamiento y popular en su participación, a los pies del Oso y el Madroño. Aunque las probabilidades de disolución de la energía ciudadana son muchas no cabe duda que se está haciendo historia. Por ahora, es expresión del descontento de los hijos y nietos del Estado de Bienestar español, ninguneados por la crisis e indignados por los abusos e inmoralidad del sistema y sus secuaces. Ya se verá si son capaces de convocar a las mayorías para un cambio de estructuras y si pueden convertir la indignación en objetivos y programa. Es decir, cuando el movimiento madure y, desgraciadamente, se haga más aburrido.


Esta madrugada la policía los ha desalojado de la Puerta del Sol. Continuará.

sábado, 19 de marzo de 2011

La soledad del inmolado

Ahora que en el Medio Oriente la demanda democrática se ha extendido de manera imprevisible, cuestionando poderes y sentidos comunes, la inmolación de Jan Palach motivada por la represión del movimiento de masas que se denominó posteriormente “primavera de Praga”, merece ser recordada. El llamado “suicidio a lo bonzo”, llamado así desde la inmolación de Thich Quang Duc, monje budista vietnamita en 1963, como gesto religioso y político revivió en Túnez y en Argelia funcionando como chispa que encendió la mecha de las revueltas.

El “socialismo real” fue una invención dogmática, mediocre y trágica de la cual poco o nada ha quedado para las generaciones actuales. Un mundo paralelo que pasó por la historia de la humanidad con muchísimas más penas que glorias, manchando y comprometiendo el proyecto utópico del siglo veinte para después entregarse sin asco a la restauración capitalista. No fue, sin embargo, un mundo totalmente desierto porque siempre existieron personas y colectivos que pensaron y actuaron a contracorriente de la miseria estalinista. Jan Palach estuvo entre ellos.

La inmolación es un sacrificio individual, solitario, extremo y brutal que busca remover conciencias y estimular a la indignación para que se convierta en movilización colectiva. La mayoría de las veces no lo consiguen y quedan sólo como un incómodo recodatorio a la vez de la impotencia y de la valentía de los oprimidos. Probablemente muestran también el límite de la ética política: la soledad del inmolado y su dolor.

jueves, 17 de marzo de 2011

Requiem por Fukushima

Decía Serge Latouche que "desarollo" es una palabra tóxica. Ahora habría que agregar que "desarrollo a través de la energía nuclear" no es sólo tóxico sino explícita y directamente genocida. Probablemente Fukushima pasará a la historia, si es que logramos tener un poco más de historia, como el primer genocidio transmitido en directo; el primer genocidio tecnológico de lo que nos queda de futuro que, visto lo visto, parece que no es mucho.

El lobby nuclear y el sentido común de los súbditos del sistema intenta desesperadamente reducir lo sucedido a un accidente, a algo eventual, es decir, raro. Su discurso se basa en la poca probabilidad de ocurrencia dada las sofisticadas medidas de seguridad que tienen las centrales nucleares en el mundo y ponen como argumento el hecho de que, en Japón,  todas las demás resistieron el terremoto y su posterior ola destructiva. Pero si bien los japones no lo inventaron le pusieron nombre a un fenómeno escaso pero posible: tsunami. Aún así, contruyeron su derrochadora sociedad sobre un territorio movedizo como pocos, confiando en su capacidad de control tecnológico de los fenómenos naturales.

La energía nuclear no forma parte del "curso natural" del desarrollo socioeconómico: como todas, representa decisiones contingentes condicionadas por los intereses de quienes, en cada momento histórico, han tenido la sartén por el mango. La opción no está entre petroleo escaso y energía nuclear "limpia", aunque riesgosa, sino entre una sociedad despilfarradora, contaminante y agresiva y una sociedad austera, respetuosa con el medio ambiente y convivencial. La batalla es contra la fe tecnofílica que oscurece lo que le queda de razón a este bípedo arrogante que ha construido una civilización suicida.

domingo, 13 de marzo de 2011

No somos nada

Que "no somos nada" está claro por lo menos desde que a la humanidad se le ocurrió sintetizar en frases como ésta su debilitada autoimagen. Los letristas de tangos hicieron orfebrería en este campo. Pero en pocas ocasiones tenemos la oportunidad de verificar con la simple realidad nuestra condición de peleles. Al bípedo arrogante,  que no ha parado de destruirla, de vez en cuando la naturaleza se le encabrita y muestra su verdadero poder. La asimetría es total. Japón se retuerce de dolor después del terremoto y el tsunami: su poder económico, científico y tecnológico y su cultura de la prevención no han podido evitar la catástrofe.

A la provocada directamente por el movimiento sísmico se añade la que late en las entrañas del reactor de Fukushima dispuesto a extender su veneno radiactivo a la atmósfera. Jugar a la omnipotencia siempre le ha salido mal al bípedo de marras: torpe y cortoplacista creyó poder controlar la energía para alimentar su voracidad infinita. Pero la energía atómica, réplica de la energía del Sol, es un juego para mayores de edad y para los dioses.

sábado, 5 de marzo de 2011

Google y la realidad

La realidad no es cosa fácil de encontrar, sobre todo en el ciberespacio.Google nos ha convencido de que puede hacerlo para nosotros, click mediante, "en tiempo real". Pero Google crea la realidad, no la encuentra. Ahora ha cambiado la realidad de algunas empresas ("granjas de contenidos") que pensaban que existían realmente en la realidad de manera real... "Una granja de contenidos, Mahalo, ha anunciado el despido del 10% de la plantilla después de que sus visitas provenientes del buscador cayeran un 80% al ser penalizado en la lista de resultados", dice la prensa. Un modificación de sus endiablados algoritmos puede cambiar una buena ubicación en su listado de búsquedas. Y, ya se sabe, estar bien "posicionado" en Google "supone más visitas y una mayor entrada de publicidad para el sitio".

En el lento y cómodo mundo off line en el que vivíamos antes, salíamos de la realidad física cuando moríamos o de la realidad social cuando nos marchábamos como anacoretas a una cueva en la montaña. Ahora nuestra salida o entrada depende de caprichosas fórmulas matemáticas ideadas por los muy listos chicos de Google. Servidor prefiere la cueva en la montaña.

viernes, 11 de febrero de 2011

Taylorismo y fordismo médico

La prensa lo titula Operaciones de bajo coste y comenta que "un hospital indio practica hasta 30 intervenciones de corazón al día. Añade que "el centro recurre a la economía de escala y al trabajo en cadena para abaratar el proceso".

Taylorismo y fordismo han sido dos maneras complementarias de organización productiva y disciplinamiento de la fuerza de trabajo. El primero tiene como núcleo operativo y símbolo de su funcionamiento el control de los "tiempos y movimientos" y, el segundo, la cadena de montaje. F. Taylor y H. Ford se encuentran en la base de la racionalización productiva que permitió el brutal desarrollo de la industrialización en la primera mitad del siglo veinte, incluyendo, por supuesto, a la industria bélica. La llegada primero de las innovaciones organizativas japonesas, y posteriormente de otras como las suecas en las fábricas de Volvo, hasta terminar en las actuales estructuras empresariales en red, supusieron un cuestionamiento del taylorismo y el fordismo que, en principio (eso se decía) quedaron relegados a sectores industriales muy concretos y muchas veces "atrasados". Esta trayectoria de la organización industrial en el ámbito de la sociología y la economía del trabajo ha sido descrita como la evolución "desde el fordismo al post-fordismo".

Pero, las formas organizativas exitosas desde el punto de vista del lucro empresarial no se abandonan fácilmente. El disciplinamiento a través del control de los tiempos y movimientos y la organización en cadena se aplican también a sectores aparentemente poco aptos para adoptar formas de producción en gran escala. En el caso del hospital de Bangalore se ha dado el paso definitivo parcelando las tareas y enlazándolas en un sistema de acciones coordinadas análogas a la cadena de montaje de una fábrica de automóviles. Gestos y movimientos especializados son realizados sobre un cuerpo, el del paciente, que pierde su unidad esencial para convertirse en un conjunto de segmentos patologizados intervenibles por especialistas que, a fuerza de repetir las acciones, incluso pueden actuar "con los ojos cerrados". Nace la medicina de la ceguera. Esta posibilidad de tratamiento industrial del cuerpo y la salud tiene sus antecedentes, en primer lugar en la actual extensión de las "analíticas" y los "exámenes" a mansalva que han convertido a los médicos en técnicos lectores de indicadores incapaces ya de leer los síntomas en el propio cuerpo del paciente (el encuentro médico-paciente se ha convertido en una relación mediada por la pantalla del ordenador) y, en segundo lugar, en la privatización de los servicios de salud públicos que, entre otras cosas, anuncian ya la proletarización de la clase médica. El ejemplo del hospital de la India lo muestra en toda su crudeza: los médicos se convierten en piezas intercambiables de un engranaje sociotecnológico y comercial que los excede y domina. Su futuro será el de proletarios hiperespecializados y sosfisticados con bajos salarios y condiciones laborales flexibles, de alto estrés, generando, eso sí, beneficios a raudales a las megaempresas sanitarias a quienes venderán su tiempo de trabajo cada vez con menos valor de mercado.

La defensa de este modelo de "producción de salud" se basa en criterios exclusivamente económicos: "Se puede hacer una buena obra y aún así ser muy rentable". El hospital "funciona como una economía de escala: a más operaciones y hospitales más grandes, nuestros costes se reducen"; los mismos argumentos que dio en su momento Henry Ford para fabricar su modelo T. Añade el director del hospital indio un argumento de democratización del acceso a la salud: Ford también prometía que cada consumidor norteamericano tendría su propio automóvil. Cumplió su promesa: sólo hizo falta que se desarrollara el inmenso y descontrolado mercado crediticio que ha llegado hasta hoy; el mismo que estará rondando las fábricas de salud emergentes.

Ver: Operaciones de bajo coste

miércoles, 2 de febrero de 2011

Diálogo especular

Envejezco.
Me lo dice, implacable, mi enemigo
el espejo.
No será para tanto, le digo: es sólo la piel.
No, me contesta:
es el alma.

jueves, 27 de enero de 2011

No olvidar Auschwitz

Hoy se cumplen 66 años de la liberación de Auschwitz por las tropas soviéticas. Conviene recordarlo porque el paso y el peso de los años tienden a hacernos olvidar los hechos incómodos. Y ya lo sabemos: ni el olvido ni el perdón deben guiar nuestra relación con el horror. Auschwitz no fué el único lager dentro de la industria de la muerte nazi, pero ha quedado como símbolo de esos tiempos infames. Innumerables veces se ha planteado la cuestión de si después de Auschwitz era posible la literatura, la filosofía o el arte indicando con eso la ruptura moral que representaba, para cualquier idea de humanidad, la barbarie de los campos de exterminio extendidos por toda Europa durante la Segunda Guerra Mundial; campos que eran administrados con toda la racionalidad científica y tecnológica disponible en la Alemania de los años treinta y cuarenta.

Señalábamos en un anterior post que Primo Levi,  refiriéndose al nazismo, decía: "Ha sucedido y por consiguiente, puede volver a suceder; esto es en esencia lo que tenemos que decir". Encubierto bajo otros disfraces ideológicos la barbarie volvió a aparecer como "limpieza política" en Villa Grimaldi o en la Escuela de Mecánica de la Armada y como "limpieza étnica" en Srebrenica entre muchos otros escenarios de la tortura y la muerte planificada.

Jean Amery en Auschwitz, ¿comienza el siglo XXI?  se opone con fuerza a la idea de interpretar el período del Tercer Reich como algo excepcional, un aislado hecho histórico anormal en la civilizada europa. Esta interpretación alivia, dice Amery pero oculta lo esencial: su supervivencia en nuestros días y en los que vendrán. Afirma que "sería una ingenuidad imperdonable presuponer que las próximas generaciones no pudieran revivir dicho programa, purgado de su craso dilentatismo y revestido de un brillo y vocabulario científico". Y continúa: "la ideología hitleriana oculta una oferta de elementos de futuro al que no se atreve a enfrentarse ni el debate historiográfico actual ni los estamentos políticos de nuestro presente". Ya lo vemos en los brotes de ecofacismo como respuesta autoritaria a la crisis mediombiental que se avecina.

Tiene razón Amery cuando afirma que no se trata de la crítica corriente al neonazismo sino que de "una alerta mucho más fundamental que la que se refiere a esos rasurados cerveceros con botas de paracaidistas. Se trata de una cuestión de principos". No olvidar Auschwitz debería ser un consigna democrática urgente.

jueves, 20 de enero de 2011

Las luces que a lo lejos

Sobre los tenues recuerdos de la casa de la infancia se superponen sonidos y letras de tangos. Canciones a la vez entrañables y extrañas: sentimientos intensos expresados en el habla porteña y lunfarda de principios del siglo veinte. Palabras no siempre comprensibles ("percanta que me amuraste") pero sin duda capaces, en conjunto, de transmitir verdades para quien las quiera oir y sentir. El tango se entiende aunque no se comprenda del todo: su particularismo arrabalero se hizo universal.

¿Qué emociona en el tango? Probablemente la desnudez de las heridas por las derrotas del amor, presente en una gran proporción de sus textos. Heridas de hombre adulto con mucho pasado y pocas esperanzas, viriles las más de las veces y machistas en muchas otras, presentadas sin tapujos ni concesiones al pudor. ("Y yo me hice en tangos/porque...¡porque el tango es macho!/ ¡porque el tango es fuerte!/tiene olor a vida/tiene gusto...a muerte/porque quise mucho y porque me engañaron/y pasé la vida masticando sueños").

La palabra tanguera se abre a todos los registros: es traición y abandono ("Es la última farra de mi vida, muchachos que se va.../mejor dicho se ha ido tras de aquella/que no supo mi amor nunca apreciar"); nostalgia ("Caminito que el tiempo ha borrado/que juntos un día nos viste pasar/he venido por última vez/ he venido a contarte mi mal"); arrepentimiento ("Sus ojos se cerraron.. y el mundo sigue andando/su boca que era mía/ya no me besa más"); evocación ("Viejo barrio../perdoná si al evocarte se me pianta un lagrimón"); descripción del paso de los años ("las nieves del tiempo platearon mi sien"). Tampoco falta la crítica social, más nihilista y desilusionada que utópica, eso sí , ("Que el mundo fue y será una porquería" o "Verás que todo es mentira/verás que nada es amor/que al mundo nada le importa.../¡Yira...Yira...)

El tango nació marginal y muchas veces pendenciero, como casi todas las buenas expresiones artísticas, pero se lanzó sin complejos a cuestionamentos existenciales perennes ("La vida es una herida absurda/y es todo tan fugaz"). Mixtura social en el Buenos Aires inmigrante, tuvo en Gardel su profeta y en Piazzola su maravilloso hereje. Probablemente nunca más será pasión de mayorías pero quedará en la memoria colectiva como inventario de las posibilidades de los sentimientos.


Ver: "La última curda", con música de Anibal Troilo y letra de Cátulo Castillo, en honesta versión de Willy Oddó con Julio Cortazar entre el emocionado público parisino. 

martes, 18 de enero de 2011

El fascismo ante nuestros ojos

Europa lleva varios años coqueteando con el neofascismo. Pero los signos apuntan a una relación cada vez más estable. El coqueteo con el fascismo original de los años treinta terminó en boda. En los últimos tiempos la mayoría de los países europeos se han consolidado variantes más menos maquilladas y presentables de esta estirpe de cavernícolas. La xenofobia es su arma discursiva más visible, pero el coktail de la intolerancia incluye también el antisindicalismo, el antiprogresismo, el revisionismo histórico y otras perlas cuidadosamente cultivadas.

La crisis de la izquierda como referente ético y utópico ha dejado un espacio vacío que ahora ocupa el oportunismo, la demagogia y el populismo fascistoide que se siente cargado de razones. En España han consolidado una plataforma mediática (Interconomía, La Gaceta, Libertad Digital etc.) que sin prisas pero sin pausas ha logrado penetrar y contaminar el sentido común de la ciudadanía con un eficaz discurso del odio. A propósito de los recientes y confusos actos vandálicos en Salt, Cataluña, en un foro de Internet, expresión ahora de la desembozada y general xenofobia y particular islamofobia, alguien escribió: "Los inmigrantes venidos de países tercermundistas solo aportan paro, pobreza y delincuencia. Los países de origen de esta gente son auténticos estercoleros por la gente que allí habita. Al permitirles venir a nuestro país lo que hemos hecho ha sido permitir que entre el tercermundismo en casa. LOS POLÍTICOS SON LOS CULPABLES. Mi voto será para eso que llaman extrema derecha".

En Francia la dinastía Le Pen prepara su enésimo asalto al poder, esta vez con la rubia Marine aclamada con clásicos gritos de "tercera vía": ¡Ni derecha ni izquierda: Frente Nacional! reivindicando su madurez política y defendiendo un programa que incluye la protección social y la defensa de la... ¡biodiversidad!

Primo Levi, lúcido y trágico superviviente de Auschwitz, refiriéndose al nazismo decía: "Ha sucedido y por consiguiente, puede volver a suceder; esto es en escencia lo que tenemos que decir".

lunes, 10 de enero de 2011

Verano

El aburrídísimo fin de año propicia las lecturas atrasadas. El limbo existencial provocado por los fastos del consumismo no deja muchas alternativas. Me zampo, entonces, Verano de J. Coetzee casi en una noche (Josepepe ya había comentado el libro en el momento de su lanzamiento). Aquí Coetzee riza el rizo de la técnica autobiográfica. Jugando con la verdad y la verosimilitud, escribe una entretenida ficción solipsista fuera del tiempo (el escritor ya está muerto) y hablada por otros. Elige el punto de vista documental de un biógrafo que decide revisar una etapa concreta de la vida del escritor, mediante entrevistas a algunos de los que lo conocieron. Estos, principalmente mujeres, explicitan sin misericordia su visión del personaje. Son miradas, la mayoría de ellas, descarnadas, en ocasiones crueles, pero siempre sinceras sobre un Coetzee que no ofrece resistencia sino que, por el contrario, promueve el retrato de vulgaridad desnuda con el que se presenta al lector. Exhibicionismo literario de alto vuelo.

El trasfondo, como en casi todas sus novelas, es la Sudáfrica racista y provinciana (¿será lo segundo causa de lo primero?) cuya historia en los últimos cincuenta años determinarán en gran medida la disyuntivas existenciales del escritor. Una prosa minuciosa dibuja con pulcritud los contornos de la sinrazón racista entretejida con los avatares de un individuo distanciado de todo y, por supuesto, de él mismo. Reflexión sobre los sentimientos, sobre la libertad de elección, la infidelidad,  la distancia persona/personaje... es decir, sobre la verdad en las relaciones humanas. Altamente recomendable, incluso para acompañar el insomnio.

domingo, 9 de enero de 2011

DAKAR


No he estado nunca en África, espero estar cualquier día, mes o año de los que vienen. Después de todo está casi a tiro de piedra de Madrid. Además, según algunos, esto es el norte de África pero con un poco más de lluvia y bastante más euros. Tumbuctú, Sanzibar, Jartum, Alejandría, Dakar... han sido siempre nombres míticos, evocadores de caravanas, palacios, bandidos y guerreros;  referencias que la ignorancia propia mezcla sin respetar fronteras y culturas de pertenencia. Visión del colonizador, por supuesto, necesariamente generalista y torpe.

Durante años Dakar había recuperado presencia como punto final del recorrido de un rally que tenía su inicio en París, como tantas cosas lo tienen. París-Dakar se consolidó en el habla mediática casi como un sólo toponímo, fantasioso pero plausible. Evocaba desiertos, arenas, enormes distancias, aventuras y peligros. Y los había de verdad: Thierry Sabine, creador y organizador del evento, murió en un accidente de helicóptero mientras seguía el desarrollo de la carrera. Cerca de veinte participantes han muerto desde sus inicios. No se contabilizan los nativos muertos en las orillas de sus caminos rurales convertidos, de pronto y sin su consentimiento, en pistas de alta velocidad.

El nombre del rally nunca reflejó el recorrido verdadero; dependiendo de las necesidades de sus promotores comenzó en Granada o Lisboa y llegó a terminar en alguna de sus ediciones incluso en Ciudad de Cabo. Ahora, estirando al máximo sus referencias toponómicas, se desarrolla en la geografía chilena y argentina.

Pero, sea donde sea, esta absurda competición abre una herida en cada territorio que atraviesa. Concebida como negocio directo para sus organizadores, como una plataforma de promoción publicitaria y banco de pruebas para las marcas y como espectáculo para el público, es recibida con los brazos abiertos por las colonias y neocolonias del sur que ofrecen gustosas sus ciudades, ecosistemas y recursos para que los horaden las máquinas infernales del norte. La popularísima ex-presidenta Bachelet recibió alborozada la inclusión del territorio chileno dentro del recorrido del rally: "necesitamos tener competencias de este nivel, porque además de promover valores deportivos esenciales, también Chile puede ser conocido en muchos lugares, por los paisajes y bellezas realmente invaluables que tenemos como país, pero también por la calidez de nuestra gente, de nuestra capacidad organizativa, de nuestras ganas de ser parte importante de grandes competencias como ésta", dijo en su momento

Pero, pocas imágenes son más elocuentes que la avalancha de automóviles, camiones, motocicletas y squads penetrando con violencia y llevando sus ruidos, contaminación y desechos sobre territorios vírgenes. Una competición de este tipo se diseña como un sistema autónomo del sistema físico y cultural que lo acoge. Pocas imágenes resumen con mayor perfección la arrogancia, el desprecio y la absoluta despreocupación hacia el "paisaje", las "bellezas", "la calidez de nuestra gente" y hacia "su capacidad organizativa". Las externalidades, positivas o negativas, no están incluidas en sus cómputos. Pero sí lo están  las ingenuidades e ignorancias de sus anfitriones.

sábado, 1 de enero de 2011

Radicalidad

Radicalidad es un concepto de profundidad. Extremismo es un concepto de superficie. Ir a las raíces versus desplazarse entre extremos. Hay, por lo tanto, una ética de la radicalidad y una ética del extremismo. La primera señala las posibilidades, limitadas, de un camino nuevo: la segunda las probabilidades, altas, de un camino conocido.

Con la radicalidad iniciamos una crítica de lo existente, con el extremismo lo agotamos y volvemos al principio. Los extremos se tocan y se confunden. Las raíces sostienen las apuestas por lo diferente. Déficit de lucidez radical; superhábit de estupidez extremista. Faltan radicalidades y sobran extremismos.