miércoles, 18 de mayo de 2011

¿La Primavera de Madrid? Crónicas perplejas (3)

La concentración no autorizada en la Puerta del Sol, ayer martes a las ocho, probablemente sea una de las más grandes convocadas en este último período democrático en España. La más desafecta al sistema político, sin duda. Y la más gritona y la más energética y la más fotografiada y grabada. Un éxito de público y crítica.

Los insubordinados lograron cumplir su propósito y han acampado en el lugar y durante la madrugada trabajaron en la definción y distribución de tareas a las comisiones creadas ad hoc. Todo un ejercicio de ética y convicción asamblearia. El gobierno no cumplió su promesa de desalojo. Eso no significa que no lo vaya a hacer; está esperando que se reduzca el número de manifestantes. Ayer desalojaron a unos cien ahora son cerca de mil y con los ojos mediáticos vigilantes. Por ahora, no salen las cuentas para la represión. No obstante, en rigor, nadie sabe qué hacer con estos manifestantes y sus ramificaciones en muchas ciudades españolas. Ni siquiera los manifestantes mismos, da la impresión. Esto no es necesariamente negativo, por ahora.

El movimiento sabe que depende de las tecnologías y de las redes sociales para sobrevivir por eso ha pedido "a todo el mundo que vive cerca de las plazas de las acampadas que liberen sus redes wifi". Aquí está su mayor potencia y su mayor debilidad. Sin expresión física, corporal, el movimiento pierde fuerza pero sin el vínculo cibernético sencillamente no existe.

El movimiento ha hecho de la crítica a la política y a los partidos y sindicatos "tradicionales" su seña de identidad más fuerte: con ese mensaje, mil veces repetido, han logrado crecer y generar simpatías. Pero ese mensaje tiene un límite por dos motivos: en primer lugar forma parte de las actitudes antipolítica dominantes en una parte importante de la sociedad española, incluyendo las de la derecha facistoide y, en segundo lugar, sin aliados este movimiento tiene pocas posibilidades de avanzar. Y estos aliados tendrá, necesariamente, que buscarlos y encontrarlos entre el importante sector de activistas que durante años han trabajado políticamente desde una posición critica a los partidos y sindicatos tradicionales. Incluso hacia esos estos mismos sectores deberán desarrollar vías de comunicación abandonando la ilusión de que la historia ha empezado con esta generación.

El movimiento es heterogéneo, sin duda, y está en evidente proceso de construcción. Su unidad es, a la vez, frágil y sólida: "unidos por el sentido común" rezaba ayer una de las pancartas escrita sobre un cartón. Eso: frágil y sólida, como el sentido común.


martes, 17 de mayo de 2011

¿La Primavera de Madrid? Crónicas perplejas (2)

El movimiento crece a medida que el día se acaba. Las famosísimas redes sociales echan humo convocando para la manifestación de hoy a las ocho. La cosa genera solidaridad internacional. En Twitter podemos leer:
"At 19:00 starts a camp at Spanish embassy at London (UK). ¿Spanish revolution? 

La velocidad del ciberespacio acelera los acontecimientos. Estos han pillado a toda la clase política con el paso cambiado.Es lo que tienen las dinámicas sociales. Estaban muy ocupados haciendo números para las próximas elecciones. A la derecha le importa más bien poco mientras no le ensucien las calles y resten votos a los candidatos de Zapatero. El PSOE e Izquierda Unida tratan de guiñarle el ojo izquierdo a los chicos rebeldes pero éstos no se dan por aludidos. Demasiado tarde.

La manifestación de hoy se realizará cargada de razones, aún más si cabe, después del desalojo de esta madrugada. La violencia policial está funcionando como la esperada chispa. Nadie sabe lo que pasará en los días que vienen. Mucho menos este sociólogo metido a cronista de urgencia y perplejo como casi todos.

PD: Instrucciones en la red.

"Concentraciones esta tarde: 1- Está prohibido juntarse en grupos de más de 19 personas (por una ley de 2002); 2- Se puede pernoctar en la Vereda Real (C/Alcalá) por una ley antigua sobre transhumancia. Estrategia: grupos de 19 personas a lo largo de Calle Alcalá. Copialo y pégalo en tu muro"

¿La Primavera de Madrid? Crónicas perplejas (1)

En las manifestaciones callejeras se expresan las criticas y las utopías sociales. En las de Mayo del 68 los insubordinados decretaron la prohibición de las prohibiciones y creyeron avistar la playa bajo los adoquines. Después el tsunami de la reacción conservadora arrasó durante décadas todas las playas de la utopía y fuimos acumulando derrota tras derrota. Seguimos en ellas pero la historia no ha finalizado y las nuevas generaciones reinventan los proyectos, el impulso utópico y ponen los deseos a trabajar.

En Madrid, ayer, domingo primaveral y luminoso, participamos en una manifestación, masiva, lúdica y crítica. Estuvimos a veces dentro y a veces fuera la barrera, como en las corridas de toros. La Sociología es una disciplina de observación y sus cultores necesitan momentos de salida del sistema observado. El escepticismo también.

Fuimos convocados, twitter y Facebook mediante, por !Decocracia Real Ya! colectivo juvenil e informe que puede apuntarse desde ahora un gran triunfo en su reducida biografía militante.

La manifestación se extendió en el espacio de la ciudad. Permanecerá hasta antes de las elecciones municipales acampada en la Puerta del Sol. Hoy martes a las ocho se ha producido una inédita asamblea, de rasgos ácratas en su funcionamiento y popular en su participación, a los pies del Oso y el Madroño. Aunque las probabilidades de disolución de la energía ciudadana son muchas no cabe duda que se está haciendo historia. Por ahora, es expresión del descontento de los hijos y nietos del Estado de Bienestar español, ninguneados por la crisis e indignados por los abusos e inmoralidad del sistema y sus secuaces. Ya se verá si son capaces de convocar a las mayorías para un cambio de estructuras y si pueden convertir la indignación en objetivos y programa. Es decir, cuando el movimiento madure y, desgraciadamente, se haga más aburrido.


Esta madrugada la policía los ha desalojado de la Puerta del Sol. Continuará.

sábado, 19 de marzo de 2011

La soledad del inmolado

Ahora que en el Medio Oriente la demanda democrática se ha extendido de manera imprevisible, cuestionando poderes y sentidos comunes, la inmolación de Jan Palach motivada por la represión del movimiento de masas que se denominó posteriormente “primavera de Praga”, merece ser recordada. El llamado “suicidio a lo bonzo”, llamado así desde la inmolación de Thich Quang Duc, monje budista vietnamita en 1963, como gesto religioso y político revivió en Túnez y en Argelia funcionando como chispa que encendió la mecha de las revueltas.

El “socialismo real” fue una invención dogmática, mediocre y trágica de la cual poco o nada ha quedado para las generaciones actuales. Un mundo paralelo que pasó por la historia de la humanidad con muchísimas más penas que glorias, manchando y comprometiendo el proyecto utópico del siglo veinte para después entregarse sin asco a la restauración capitalista. No fue, sin embargo, un mundo totalmente desierto porque siempre existieron personas y colectivos que pensaron y actuaron a contracorriente de la miseria estalinista. Jan Palach estuvo entre ellos.

La inmolación es un sacrificio individual, solitario, extremo y brutal que busca remover conciencias y estimular a la indignación para que se convierta en movilización colectiva. La mayoría de las veces no lo consiguen y quedan sólo como un incómodo recodatorio a la vez de la impotencia y de la valentía de los oprimidos. Probablemente muestran también el límite de la ética política: la soledad del inmolado y su dolor.

jueves, 17 de marzo de 2011

Requiem por Fukushima

Decía Serge Latouche que "desarollo" es una palabra tóxica. Ahora habría que agregar que "desarrollo a través de la energía nuclear" no es sólo tóxico sino explícita y directamente genocida. Probablemente Fukushima pasará a la historia, si es que logramos tener un poco más de historia, como el primer genocidio transmitido en directo; el primer genocidio tecnológico de lo que nos queda de futuro que, visto lo visto, parece que no es mucho.

El lobby nuclear y el sentido común de los súbditos del sistema intenta desesperadamente reducir lo sucedido a un accidente, a algo eventual, es decir, raro. Su discurso se basa en la poca probabilidad de ocurrencia dada las sofisticadas medidas de seguridad que tienen las centrales nucleares en el mundo y ponen como argumento el hecho de que, en Japón,  todas las demás resistieron el terremoto y su posterior ola destructiva. Pero si bien los japones no lo inventaron le pusieron nombre a un fenómeno escaso pero posible: tsunami. Aún así, contruyeron su derrochadora sociedad sobre un territorio movedizo como pocos, confiando en su capacidad de control tecnológico de los fenómenos naturales.

La energía nuclear no forma parte del "curso natural" del desarrollo socioeconómico: como todas, representa decisiones contingentes condicionadas por los intereses de quienes, en cada momento histórico, han tenido la sartén por el mango. La opción no está entre petroleo escaso y energía nuclear "limpia", aunque riesgosa, sino entre una sociedad despilfarradora, contaminante y agresiva y una sociedad austera, respetuosa con el medio ambiente y convivencial. La batalla es contra la fe tecnofílica que oscurece lo que le queda de razón a este bípedo arrogante que ha construido una civilización suicida.

domingo, 13 de marzo de 2011

No somos nada

Que "no somos nada" está claro por lo menos desde que a la humanidad se le ocurrió sintetizar en frases como ésta su debilitada autoimagen. Los letristas de tangos hicieron orfebrería en este campo. Pero en pocas ocasiones tenemos la oportunidad de verificar con la simple realidad nuestra condición de peleles. Al bípedo arrogante,  que no ha parado de destruirla, de vez en cuando la naturaleza se le encabrita y muestra su verdadero poder. La asimetría es total. Japón se retuerce de dolor después del terremoto y el tsunami: su poder económico, científico y tecnológico y su cultura de la prevención no han podido evitar la catástrofe.

A la provocada directamente por el movimiento sísmico se añade la que late en las entrañas del reactor de Fukushima dispuesto a extender su veneno radiactivo a la atmósfera. Jugar a la omnipotencia siempre le ha salido mal al bípedo de marras: torpe y cortoplacista creyó poder controlar la energía para alimentar su voracidad infinita. Pero la energía atómica, réplica de la energía del Sol, es un juego para mayores de edad y para los dioses.

sábado, 5 de marzo de 2011

Google y la realidad

La realidad no es cosa fácil de encontrar, sobre todo en el ciberespacio.Google nos ha convencido de que puede hacerlo para nosotros, click mediante, "en tiempo real". Pero Google crea la realidad, no la encuentra. Ahora ha cambiado la realidad de algunas empresas ("granjas de contenidos") que pensaban que existían realmente en la realidad de manera real... "Una granja de contenidos, Mahalo, ha anunciado el despido del 10% de la plantilla después de que sus visitas provenientes del buscador cayeran un 80% al ser penalizado en la lista de resultados", dice la prensa. Un modificación de sus endiablados algoritmos puede cambiar una buena ubicación en su listado de búsquedas. Y, ya se sabe, estar bien "posicionado" en Google "supone más visitas y una mayor entrada de publicidad para el sitio".

En el lento y cómodo mundo off line en el que vivíamos antes, salíamos de la realidad física cuando moríamos o de la realidad social cuando nos marchábamos como anacoretas a una cueva en la montaña. Ahora nuestra salida o entrada depende de caprichosas fórmulas matemáticas ideadas por los muy listos chicos de Google. Servidor prefiere la cueva en la montaña.