miércoles, 2 de febrero de 2011

Diálogo especular

Envejezco.
Me lo dice, implacable, mi enemigo
el espejo.
No será para tanto, le digo: es sólo la piel.
No, me contesta:
es el alma.

2 comentarios:

  1. Los babilonios la suponían en el hígado. El romanticismo la subió al corazón y el sicoanálisis a la cabeza. Pero tal vez nunca haya estado en otra parte más que donde tú dices: en la piel y en el espejo.

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  2. Creo que el hígado lo tengo lleno de almas con denominación de orígen.

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