lunes, 27 de junio de 2011

Rebeldía sin filósofos. Crónicas perplejas (11)

"La rebeldía de hoy no necesita filósofos", afirmó Rudiger Safransky, hace unos días en Madrid. Es cierto, detrás de las manifestaciones de los participantes de los sucesos del 15-M, sus acciones y sus discursos no se puede distinguir una teoría, un sistema de pensamiento más menos exclusivo y mucho menos "único". No hay un ni un Marx, ni un Lénin, ni un Marcuse ni un Mao ni nada de nada. Ni falta que hace, por ahora.

No hay líderes y ni teoría única que avale los movimientos del movimiento realizados a velocidad de Facebook.  Es decir, en tiempo real o irreal, quien sabe. Y esto se lo pone difícil a  los codificadores externos e internos. A los externos les hacen falta líderes y teorías para demonizar y a los internos para controlar.

Probablemente estemos en el grado cero de la revolución, es decir, en el nivel del establecimiento de sus condiciones de posibilidad, nada más, y nada menos. Probablemente es sólo el cambio del sustrato social e ideológico necesario para que otros, en otro momento cambien lo que haya que cambiar. Probablemente la mayor práctica histórica anarquista conocida sin ser anarquista. Probablemente.

martes, 7 de junio de 2011

¿La Primavera de Madrid? Crónicas perplejas (10)


La historia humana tiene sus ciclos. Momentos de pasión siguen a otros de mayor quietud y viceversa. El movimiento 15M pasa ahora a otra fase. Aunque sus fermentos estaban en la periferia, eclosiona en un centro físico y simbólico: la Puerta del El Sol en Madrid. Allí se instala la asamblea abierta, el Ágora, y se libera el espacio y la palabra. Desde ese centro se irradian los mensajes urbi et orbi  que estimulan, a su vez, la ocupación de otras plazas en los centros de otras ciudades.

Ahora este movimiento-experimento se encuentra en la fase de salida desde el centro hacia las periferias encarnadas en los barrios y los pueblos. El sábado 28 de mayo se realizaron Asambleas en muchos de ellos que, en general, de manera exitosa han comenzado a instalar las conversaciones públicas en sus plazas. Esas Asambleas ya constituidas inician ahora el proceso de constituirse como prácticas e identidades autónomas arraigadas en sus espacios físicos, sociales y ecológicos. 

El éxito del movimiento no se explica sin la utilización de las redes de comunicación basadas en Internet con particular protagonismo del correo electrónico, los SMS, Facebook y Twitter. La utilización espontánea y caótica de estos recursos a partir de la energía colectiva de los insumisos, genera afinidades, complicidades y vínculos. No hay ningún plan central de comunicación que explique la creación de estas redes ni se necesita. El movimiento se va articulando a partir de la integración en algunos casos simplemente aditiva y en otros casos mediante fusiones de nodos parciales sin que ninguno tenga preeminencia sobre los otros.

En el encuentro con los barrios se juega la verdad del movimiento. Si se trata de imponer una rejilla organizativa sobre la estructura de los barrios y pueblos las posibilidades de rechazo y fracaso son muy grandes. Si, por el contrario, se inician procesos de conversación bidireccionales el horizonte utópico puede ampliarse.